“ Gerda Wegener -Gerda Marie Fredrikke Gottlieb- nació en Copenhague, el 15 de marzo de 1885 (quizás 1889).
Hija de un pastor de la iglesia, se trasladó a Copenhague para inscribirse en la Academia de Bellas Artes, donde conoció a Einar Wegener (1882- 1931), con quien se casó en 1904. Einar fue un reconocido artista, especializado en paisajes, y Gerda logró hacerse un buen nombre como retratista e ilustradora.
Tras viajar por Italia y Francia, la pareja se estableció en Paris en 1912.”
Esta historia, que no tendría nada de especial, dio un giro inesperado –o quizás no tanto- durante una sesión de posado para un retrato que Gerda estaba realizando de la entonces popular actriz danesa Anna Larsen. La modelo no podía acudir a la sesión y, ante las quejas de la pintora, la actriz sugirió que podía ser sustituida por Einar para la parte inferior del cuadro: "Sus piernas y sus pies son tan bonitos como los mios”, dicen que dijo.(1)
A partir de entonces, Einar Wegener, que para muchos era un artista con más talento, dejó aparcada su carrera, convirtiéndose en Lili, la modelo femenina que dio notoriedad a la obra de su esposa, Gerda Wegener.
Gerda Wegener: Gerda y Lili
Gerda, Einar y Lili
Tras el escándalo que supuso en Copenhague conocer la identidad real de Lili, la pareja se trasladó a París, una ciudad más cosmopolita y abierta, donde Lili y Gerda podían tener más oportunidades, como así fue:
Einar -que cuando vestía ropas masculinas era tomado por una mujer travestida-, comenzó un tratamiento médico. Con mucho valor, sin duda, había decidido que, realmente, no era un hombre, sino una mujer, y que tenía que poner remedio.
Paris le ofrecía, además, la posibilidad de aparecer en público bajo su nueva identidad, acompañando a Gerda que, en ocasiones, le presentaba como Lili, “la hermana de Einar”(2).
Gerda, de quien se decía que era lesbiana, alcanzó la fama como ilustradora con sus trabajos para publicaciones como Vogue, La Vie Parisienne o Fantasio, y sobre todo por su colección de ilustraciones de temática lésbica –¿con Lili como modelo?- para el libro “Douze Sonnets Lascifs” (1925) , de Louis Perceau, un poeta francés reconocido por sus poemas eróticos.
Lili Elbe
La verdad es que este lío de arte, géneros y sexos, que parece que no puede enredarse más… lo hace.
Porque Lili (Einar Wegener) siguió adelante con su transformación: más allá del travestismo, buscó ayuda médica en los especialistas de la época: parecer una mujer no era suficiente, él era una mujer. Y se puso en manos de los cirujanos.
La cirugía de cambio de sexo en los años 20’ era… lo que era. Lili conocía los riesgos y pese a todo se sometió a varias operaciones.
En octubre de 1930, el rey de Dinamarca declaró nulo su matrimonio con Gerda. Y obtuvo una nueva identidad y un nuevo pasaporte: Lili Elbe.(3)
Pero en aquel momento no se conocían los riesgos del rechazo a los trasplantes y finalmente, Lili Elbe murió en 1931, a los cuarenta y nueve años, tras una nueva operación –la quinta- con la que pretendía poder llegar a ser madre.(4)
(En la foto: Lili con una enfermera)
(Lili, con un amigo y Gerda)
Gerda y Nando Porta
Gerda, que siempre acompañó a Lili durante esta experiencia terrible y traumática, se casó en 1931 con el oficial italiano Fernando Porta –Nando-, con quien se mudó a Marruecos.
Gerda Wegener
Tras su divorcio en 1936, Gerda regresó a Dinamarca en 1938. Expuso por última vez, ya sin mucho éxito en 1939 y murió en Frederiksberg, el 28 de julio de 1940.
Gerda Wegener pintando a la directora de cine Alice O'Frederiks. Copenhage.
Y ADEMAS DE ESTO…
Man into a Woman: Andreas y Greta
Lili Elba(Einar Wegener) escribió sobre sus experiencias, como una forma de terapia y de dar a conocer su “problema”.
Su amigo Ernst Ludwig Hathorn Jacobson recopiló sus escritos y publicó un libro, primero como autor y luego como editor, bajo el pseudónimo de Niels Hoyer. Tras la edición danesa le siguió una en alemán y, en 1933, fué traducida al inglés con el largo título de: “Man into Woman”: An Authentic Record of a Change of Sex: The true story of the miraculous transformation of the Danish painter Einar Wegener (Andreas Sparre). El libro se reeditó en 1953 (imágen) y existen ediciones posteriores (2004)
Lili, al parecer, quería preservar la verdadera identidad de los personajes que aparecen en el libro, y así, Einar Wegener se convierte en Andreas Sparre, Gerda es Greta, el Dr. Warnekros se convierte en el Dr. Werner Kreutz , Magnus Hirschfeld en el Dr. Hardingfeld…
“La chica danesa”
La historia de Einar y Gerda Wegener fué narrada por David Ebershoff en la novela “La chica danesa” (anagrama, 2001; ISBN: 978-84-339-6937-8).
(4)-Lili estuvo bajo los cuidados del Dr. Warnekros, ginecólogo de la Dresden Women's Clinic y del sexólogo Magnus Hirschfeld. (Más). Un registro detallado de las operaciones de Lili Elbe, su preparación y el rol de Magnus Hirschfeld pueden ser encontrados en el estudio alemán Schnittmuster des Geschlechts. Transvestitismus und Transsexualität in der frühen Sexualwissenschaft por el Doctor Rainer Herrn (2005), pags. 204-211. ISBN 3-89806-463-8
Marie Vassilieff nació en Smolensk, Rusia. En 1903 abandonó sus estudios de medicina para ingresar en la Academia de Bellas Artes de San Petesburgo. En 1906 viajó a Paris y en 1907 entró en la Academie Matisse. Con otros artistas rusos llegados a Paris fundó en 1910 la Academia Rusa de Pintura y escultura, de la que fue directora. Ese mismo año expuso por vez primera en el Salón de los Independientes y en el Salón de Otoño, donde siguió exponiendo regularmente. In 1912 Vassilief fundó su propia academia, la Académie Vassilieff, situada en la Avenue du Maine en Montparnasse. Este lugar fue su taller y punto de encuentro de alguno de los miembros más importantes de la comunidad artística del París de las vanguardias, conocidos como “escuela de Paris”.
Durante la Primera Guerra Mundial, Marie Vassilief trabajó en una unidad de ambulancias del ejercito francés, y abrió, en su academia, una cantina para artistas.
Tras el nacimiento de su hijo Pierre, es ingresada en 1918, como ciudadana rusa sospechosa de bolcheviquismo. De regreso a su estudio de l'avenue du Maine, en Montparnasse, retomó sus actividades artísticas. Abandonando el estilo cubista, se dedicó a pintar niños y maternidades "art decó".
In 1920 Vassilieff colaboró con el diseñador Paul Poiret creando una serie de muñecos-retratos para los Ballets Suédois -Ballets suecos- de Rolf de Maré. In 1921, Vassilieff participó en la exposición Russian Arts and Crafts en la Whitechapel Gallery, de Londres y en 1925 presentó un mobiliario exhuberante en la Exposition Internationale des Arts Industriels et Décoratifs Modernes, de Paris.
Entre 1922 y 1928 realizó una pintura de temática religiosa.
La pobreza, mezclada con el deseo de notoriedad, le llevaron a anunciar públicamente, en 1929:
“Tras un cuarto de siglo de actividad artística, conocida en toda Europa, vencida por el actual estado de cosas, [Marie Vassilief] suspende hasta nueva orden su oficio de artista, liquidando sus obras al 100% en su estudio del 37 Rue de Froidevaux, París (14), de 4h a medianoche, todos los martes, miércoles, jueves, viernes, sábados y se ofrece como Chica Para Todo. Se come, se ríe, se conversa, se está como en casa. Sed bienvenidos a partir del 1 de febrero.” Firmado: “Marie Vassilief, pintora, escultora, decoradora, 1929.” –Trad. MGBravo-
“Muñecos y máscaras”
(Marie Vassilief en su taller)
Considerada una extravagante, Marie Vassilief puede vincularse a esa categoria de "personajes" que eligieron teatralizar una gran parte de sus actividades extra-pictóricas.
Marie Vassilief encontró una forma artística más lucrativa que la pintura con la que encauzar su creatividad: la creación de muñecos satíricos, marionetas y vestuario.
“Mis muñecos son en realidad una demostración contra la severa banalidad de la escultura moderna y clásica, que teniendo a su disposición toda la riqueza de la materia, no la sabe explotar.[…] Con mis muñecos intento excitar la imaginación de quien la tiene para que llegue a ver las cosas que no pueden explicarse más que plástica y abstráctamente”. (Trad. MGBravo)
Sus muñecos-retrato, son muñecos de trapo y objetos varios que parodiaban a personajes reconocibles por sus contemporáneos: Matisse, Picasso, el marchante Zborowski, Landru… Podían ser manipulados y puestos en diferentes posturas.
Marie Vassilief, poupée-portrait
Marie Vassilieff realizó también muñecos-escultura –poupées-sculptures- teniendo como modelos a Paul Poiret, Blaise Cendrars, Chana Orloff…, “têtes de Pierrot”, muñecos más abstractos, “statuettes” que representaban tipos y posiciones sociales, “Portraits-meubles” –retratos-mueble como la mesa Poiret-…
Entre 1929 y 1930, Vassilief trabajó para el teatro de marionetas “Arc-en-ciel” y experimentó con nuevos materiales como el rhodoïd- un material descubierto por Rhone-Poulenc (de ahí su nombre), conocido como acetato de celulosa- que permitía crear transparencias y reflejar la luz.
En 1937 utilizó las propiedades del rhodoid para crear unos trajes iluminados en una ambiciosa representación de “Sonnet aux Voyelle” –de Arthur Rimbaud- durante la Exposition Internationale des Arts et Techniques dans la Vie Moderne. Ese año pintó, también, el panel “ferrocarriles del Estado” en la Gare Montparnasse.
Con estas creaciones, Marie Vassilief ironizaba sin acritud sobre un mundo que le reprochaba ser demasiado: demasiado bohemia, demasiado rusa, demasiado extravagante, demasiado alcohólica, demasiado Montparnasse…
El taller-academia-cantina de Marie Vassilief es el actual Musée du Montparnasse, situado en un encantador impasse lleno de viñas.
Título: Georgia O'Keeffe Título original: Georgia O'Keeffe Genero: Drama | Biográfico
Año: 2009 País: USA Productora: City Entertainment / Lifetime Television Director: Bob Balaban Guión: Michael Cristofer Reparto: Jeremy Irons, Joan Allen, Linda Emond, Tyne Daly, Henry Simmons, Luce Rains, Kathleen Chalfant, Girard Swan, Chad Brummett, Jenny Gabrielle, Sequoyah Adams-Rice, Steve Corona
Un correcto biopic sobre Georgia O’Keeffe que demuestra que amor y negocios no siempre van –bien- de la mano. El tan de moda subgénero de biopics rescata del olvido a un personaje de relevancia artística para el siglo XX, pero que nunca recibió el reconocimiento que su gran arte merecía. En el campo de la pintura abstracta, de las naturalezas muertas, O’ Keefee fue una gran precursora se imágenes llenas de originalidad, sensualidad que rozaba el erotismo y las ideas que plasmó en sus obras hablan a las claras de una artista con riesgo, ambición y un sino de incomprensión que la persiguió a lo largo de su trayectoria. Quizás sea oportuno mencionar, la figura de Georgia no ocupe el lugar que realmente merece en la historia. En cierta medida este film remite a otra figura como lo fue Jackson Pollock en la celebrada homónima opera prima de Ed Harris una década atrás. Esta versión de estreno televisivo que dirige Bob Balaban se centra en un periodo de la vida de O’ Keefee (la impecable Joan Allen): el que comprende el momento desde que conoce en sus jóvenes años al fotógrafo Alfred Stieglitz –en principio su descubridor, padrino artístico- hasta entrometerse en la turbia relación afectiva que estos establecen. Luego de la tutela artística, llegará la seducción que envolverá a ambos en un complejo vínculo amoroso de pasiones incontrolables.
El personaje de Stieglitz que interpreta con solvencia Jeremy Irons transmite la obsesión –al punto de transformarlo en un ser despreciable- de este hombre para manejar los hilos artísticos de la carrera de su mujer. Si bien en su genio publicista no puede disimular la presión psicológica a la que la somete, una violencia emocional que torna incompatible su rol de marido con el de mentor de la estrella.
El film, no sin intermitencias, aborda dicho traumático vínculo, donde mutuamente ambos se marcaron para el resto de sus vidas, poniendo el acento sobre esa simbiosis peligrosa que se crea entre ambos. Allí donde la reciproca admiración que se profesan se convierte en lazo afectivo y tiene que convivir con el monstruo que han creado, los fantasmas que acechan la tranquilidad de ambos. El film expone el talento innegable de ambos y también sus desavenencias internas, como existen en la mente de todo artista. Y rescata lo valioso de encontrar la inspiración creativa entre las etapas más oscuras que atraviesan, dejando ver el aspecto humano de estas celebridades. Sin grandes hallazgos, pero con sobriedad colocando sus figuras insertas al arte contemporáneo que contribuyeron y cautivando aun cultura inquieta en lo artístico, allá por los años ’20 y ’30 en la también política y socialmente turbulenta Estados Unidos. Recurriendo mas de una vez a alguna bajada de línea sentimental, Balaban peca resolver los dilemas amorosos de su protagonista con exagerada verticalismo argumental y visible anticipación. Dicho en otras palabras, al film de Balaban le falta la cuota extra de riesgo y no planificación que gozaban las obras de O Keefee. Una artista que esta biopic rescata, con justicia, del olvido.
No hay mejor sitio que el Musée du Montparnase, que ocupa lo que fue el estudio-cantina de Marie Vassilieff , en Paris, para acercarse a la obra de muchos de aquellos artistas rusos que encontraron en el Paris de principios del siglo XX, un lugar propicio donde desarrollar sus diferentes puntos de vista artísticos con entera libertad.
El Musée du Montparnasse acoge del 21 de julio al 31 de octubre de 2010 la exposición “Les artistes russes hors frontière”. Chagall, Kandinski, Marie Vassilieff, Gontcharova, Larionov, Alexandra Exter, Sonia Delaunay, Férat, Soutine, Somov, Maliavine, Bilibine, Grigoriev, Pougny, Annenkov, Sérébriakova, Kisling, Tarkhoff, Charchoune, Korovine…, los escultores Zadkine y Chana Orloff…, los decoradores Erté, Bilinski y Zinoview… Era el tiempo de las vanguardias, el tiempo de los Ballets Rusos, el tiempo de Montparnasse.
Marie Vassilieff, nacida en 1884 en Smolensk, estudió bellas artes en San Petesburgo.
En 1907 se instaló en Paris, donde contribuyó de diferentes formas a abrir la Academia Rusa. A partir de 1912 se dedicó a dar clases en su propio estudio del Impasse del 21 Avenue du Maine.
En 1915, durante la I Guerra Mundial, abrió allí, con la ayuda del pintor holandés Van Hoorn, una cantina que ofrecía, por sólo 65 céntimos, sopa, carne, verdura, ensalada o postre y café. Por el vino se pagaba un extra de 10 céntimos.
Considerada por la policía como un club privado, la cantina no estaba sujeta al toque de queda y se llenaba todas las noches.
Un pintor sueco la describe diciendo que “la cantina estaba amueblada con restos del marché aux puces; había sillas y taburetes de diversos tamaños, incluidas dos sillas de mimbre con respaldo alto y un sofá adosado a la pared, donde dormía Vassilieff. En las paredes había cuadros de Chagall y Modigliani, dibujos de Picasso y Léger, y una escultura de Zadkine en un rincón. Vassilieff colocaba diferentes papeles de coloresen las bombillas para ir cambiando la atmósfera del local.
En un rincón, detrás de una cortina, estaba la cocina, donde Aurelie, la cocinera, preparaba la comida para más de cuarenta y cinco personas con sólo un hornillo a gas de dos fuegos y un quemador de alcohol.
En enero de 1917, Marie Vassilieff y Max Jacob organizaron un banquete en honor a George Braque para celebrar su licenciamiento del ejercito después de una larga convalecencia como herido de guerra.
Modigliani, a quien Vassilieff había prohibido la entrada para evitar conflictos, apareció de repente, con un grupo de artistas y modelos que tampoco habían sido invitados. Alfredo Pina, un escultor italiano discípulo de Rodin era el nuevo amante de Beatrice Hastings –anteriormente amante de Modigliani- y en un ataque de celos sacó un revólver y apuntó a Modigliani. Vassilieff cogió a Modigliani por los hombreos y le obligó a marcharse.
Poco después Marie Vassilieff se dió cuenta de que Ortiz de Zárate y Picasso habían escondido la llave dejando encerrados a todos los invitados. Finalmente, con la intercesión de Matisse, la llave apareció y Marie pudo respirar tranquila, se comieron el pavo y brindaron por Braque y su esposa.
(El banquete de Braque. Modigliani está entrando en el local pese a no haber sido invitado. En torno a la mesa, siguiendo el sentido de las agujas del reloj: Marie Vassilieff con el cuchillo, Matisse con el pavo, Blaise Cendrars –sin el brazo que había perdido en la guerra- Marcell –la esposa de Braque-, Walter Halvorsen, Léger –con gorra-, Max Jacob, Beatrice Hastings, su amante Alfredo Pina –con el revólver- Braque con unacorona de laurel y dos personajes no identificados.)
A finales de 1915 Vassilieff cerró la cantina durante una temporada y se fué a Rusia por asuntos familiares. A finales de 1917 o principios de 1918 fue detenida y encarcelada, acusada de ser una espía de los bolcheviques. Léger y su esposa se hicieron cargo de su hijo, cuyo padre, un soldado norteamericano, había desaparecido.